A pesar de los avances de la medicina moderna, solo en
pocos tipos de cáncer sabemos exactamente como y porque se producen, mucho
menos, poder prevenirlos eficazmente, con excepción del cáncer de cérvix o cuello
de la matriz, uno de los canceres que provoca más muertes de mujeres en
Guatemala, que ahora ya se puede prevenir con una vacuna.
La ciencia ha confirmado plenamente que el cáncer de
cérvix, es producido por la infección a este nivel, del virus del papiloma
humano (VPH), el cual también puede producir otros tipos de cáncer, como lo son:
cáncer de vulva, vagina, pene, ano, boca y laringe (garganta).
El virus del papiloma humano se contagia básicamente por
medio de las relaciones sexuales genitales y orales, el preservativo solo
protege parcialmente, ya que las áreas no protegidas por el mismo y que tienen
contacto piel a piel, permiten el contagio. Este virus puede permanecer en el
cuerpo por meses o años sin que la persona lo sepa y hacerse evidente cuando
las defensas están bajas, como durante el embarazo o enfermedades debilitantes.
El VPH genital es un virus muy común. Algunos médicos
creen que este virus es casi tan común como el virus del resfriado. En los
Estados Unidos, más de 6 millones de personas (hombres y mujeres) contraen una
infección con el VPH cada año.
La mayoría de personas infectadas no tienen molestias o lesiones visibles, solo un pequeño grupo presenta verrugas en el área genital u otro lugar, las cuales pueden ser tratadas por varios métodos, lo más preocupante es que los sub-tipos de VPH que provocan cáncer no producen verrugas visibles.
El Papanicolaou o la colposcopia nos permiten detectar el cáncer de cérvix en una etapa temprana, cuando es completamente curable, sin embargo, lo mejor es evitar que el cáncer aparezca, ahora esto es posible con un esquema de vacunación que consta de 3 dosis en un plazo de 6 meses, sin necesidad de refuerzos en el futuro, protección que dura toda la vida.
La recomendación es vacunar a todas las mujeres desde los
9 hasta los 55 años de edad, la protección de la vacuna es máxima en mujeres
que no han iniciado relaciones sexuales y por tanto no han sido expuestas a la
infección por el VPH, también se recomienda vacunar a los hombres desde los 9
años de edad, para prevenir las verrugas genitales, cáncer de pene y ano,
además, mientras más hombres vacunados existan, se disminuye la transmisión del
virus a otras personas y por tanto baja la incidencia de cáncer por VPH en la
sociedad.
En Guatemala ya se aplican
las 2 únicas vacunas disponibles en el mundo para prevenir el cáncer de cérvix
y las verrugas genitales provocadas por el VPH: Gardasil® y Cervarix®.
Hasta ahora, estas vacunas solo se aplican en clínicas
medicas privadas, su costo es aun relativamente alto para la población en
general, sin embargo, si se calcula el costo humano de dolor y sufrimiento que
causa el cáncer de cérvix en las mujeres afectadas, además de los enormes
gastos económicos que provoca a la familia o instituciones de salud, hacer un
esfuerzo en vacunarse, será una excelente inversión en salud, además, la vida
no tiene precio.
Para más información de este tema, consulte con su médico
ginecólogo o escribanos al correo: cedami@hotmail.com
Dr. Carlos Rodríguez Fuentes
Ginecólogo y Obstetra
Clínica CEDAMI